miércoles 22 de abril de 2009

Berlín

Algunas veces pasa.

A Berlín la asediaron los nazis antes de la guerra. La bombardearon los aliados, metro a metro. Después se la repartieron en cuatro y así duró unos años, hasta que los rusos construyeron el muro que la dividía en dos. En 1989 lo tiraron abajo. Por la televisión se veían a los alemanes de un lado y otro, casi como latinos entusiastas, abrazándose. Empezaban los noventa, la guerra fría llegaba a su fin.

Yo llegué ocho años después, cuando la ciudad entera, con sus grúas y sus edificios modernos, era una obra en construcción. Lo primero que recuerdo es el andén donde nos despedimos Diego y yo.

-Todo se termina –dije.

Él asintió.

Y me acordé de tantas despedidas, en la puerta del colegio, a la madrugada después de una salida, pero ninguna se parecía a esta, porque él se iba lejos y yo también. Ninguno sabía qué le esperaba al otro y eso de alguna manera ponía más distancia entre los dos.

Después, el hostel donde me alojé.

Estaba lleno de argentinos otra vez, agrupados en la recepción. Alrededor giraban personajes de otras nacionalidades, mirándonos algo distantes, intentando descifrar qué había en común entre los que estábamos ahí.

Marcos tenía un hermano gemelo que también andaba dando vueltas por Europa.

-¿Dónde está ahora? –pregunté.

-Nos separamos a propósito –dijo–. No sé.

Fue lo primero que supe de él.

Esa tarde salimos a recorrer museos con el grupo del hostel. Éramos ocho o diez, circulando por el subte de Berlín. Algunos venían viajando juntos desde antes. Me enteré de los chismes a medida que los iba conociendo. Marcos tuvo una historia con una holandesa. Habían quedado en reencontrarse a su vuelta, en Ámsterdam. A Sergio le gustaba Julieta, que no le daba cabida desde que se habían conocido en París. Y después estaba Clara.

Me resultó conocida de alguna parte, pero quizás fuera el contraste con tanto rubio dando vueltas por ahí. Era la que menos hablaba. Había aparecido en el grupo sin presentarse, como si siempre hubiera estado con nosotros, vestida con un sobretodo negro que le llegaba hasta los pies. No sabía si el museo la había decepcionado o le llamaba la atención. Después de una visita a un museo de la guerra, la encaré.

-¿Viajás sola?

No se me ocurrió qué más decir.

-No –dijo primero.

Lo pensó unos segundos.

-Sí –dijo después.

Me contó que había venido con una amiga.

-Nos separamos hace unos días –agregó–. Ella se quedó en Londres.

Le conté de Diego.

-¿Y ahora adonde vas?

-No sé –dijo.

Y nos quedamos mirando las escalinatas del museo, donde los otros argentinos bajaban juntos, sin distinguirse uno del otro, como una procesión.

Le dije mi nombre.

-¿Eric? -preguntó- ¿El amigo de Hernán?

30 comentarios:

Eric dijo...

Hoy no tengo excusas por haber posteado tarde excepto, tal vez, que al fin voy llegando a lo que quería contar.

LaVieEnRose dijo...

ah buee! son mundialmente conocidos los muchachos! jaja

me intriga cada vez mas esta historia.

besos

Lucho dijo...

Eric, sos conocido vayas donde vayas.

Ava Gardner dijo...

¡Loco! las casualidades están a flor de piel entre ustedes!!!
Impresionante!!
Clara era amiga de Daniela, acaso?

Ufa, que mal que se fue Diego, yo quería al Trío Ternura (lo digo y lo repito).

Y felicitaciones de nuevo por tu participación en "Los Locos del Sótano" (Jasper, ya que te paso el chivo, después pasame la cometa).

Diega dijo...

andaaaaa
esto nunca me lo habias contado asi
para mi que te la creiste mal

Minerva dijo...

Hernán no dejaba títere con cabeza ultimamente!

Eric dijo...

LaVieEnRose: Yo al principio pensé que era la paranoia que me quedó de Amsterdam, pero no, me estaba mirando nomás.

Lucho: Será por mi sex appeal?

Ava: Gracias por las felicitaciones! Vamos a pedirle a Jasper que abra una cuenta para ir depositando la correspondiente cometa.
En cuanto al trío ternura... no puedo decir más, pero Diega siguió dando un par de vueltas, me parece.

Diega: Te lo conté mil veces, pero no me quisiste escuchar. Tu ego es peor que el mío, aunque no lo quieras reconocer.

Eric dijo...

Minerva: Tal cual, era una de las características sobresalientes de su personalidad.

Lin dijo...

Ah bueeeeeeeno...
Demasiada casualidad!
Vos eras a Hernán lo que ella era a Daniela.. como un universo paralelo de amigos..

El Gato Vagabundo dijo...

Eric, ser amigo de Hernan es mas o menos como viajar con mi hermano.

Lo conoce medio planeta...

Eric dijo...

Lin: Algo así, me parece que la metafísica se está colando por todos lados en esta historia, y yo ni siquiera me había dado cuenta en el momento en que estaba sucediendo.

Gato: Algunas personas son así, no? No es mi caso, a mí me olvidaban en seguida o ni siquiera se daban cuenta. Pero Hernán siempre se hacía notar, todos lo conocían y al menos por un rato, perduraba.

Eric dijo...

Me quedé pensando en otra cosa: Si viajase a Europa hoy, probablemente no conoceria a nadie. ¿Será que el menemismo llevó la telecomedia hasta esos horizontes, también?

bel! dijo...

No way!
Jajaja

Qué chico el mundoo! Qué extraño todoo!

Claro, cómo no iba a conocer a hernán y si susodicho es bastante mujeriego y andariego tmb!

Jaja

Abraxo!

PD: Yo los banco a los tres, Diego, Hernán y vos Ehh!

Cris dijo...

Es increíble como te encontrás con gente que conoce gente por todos lados, todos estamos entrelazados por algún vínculo, me hizo acordar un comercial de hace muchos años cuando se empezó a hacer publicidad preventiva con el sida (vaya comparación), no sé si lo habrán pasado allí, era algo asi como: éste1 se acostó ocn éste2, éste dos se acosto con éste 3 y éste 4, esté 4 s acostó con éste 6 y éste 7, al final dcía que éste 1 tenía sida (era con rostros no con éstes jeje). En fin todos estamos relacionados.
Pero Clara no era Daniela no?
Besos

Ezequiel R. dijo...

Qué miedo que gente que no conocés ya 'te conozca'. Eso es lo malo del facebook, también (?)

Figo dijo...

ah bueeeeeeeeeno, pero este pibe es conocido en todos lados!!!

veo que se viene un momento quiebre, espero espero...

un abrazo

Paula (Bera) dijo...

Pasé un ratito a saludarte, y agradecer tus palabras, más tarde comento tu post.
Un beso enorme, y gracias por todo!!

Lord Khyron dijo...

Berlin es una de las ciudades por las que más muero por conocer!

Con respecto a Hernán repito mi frase pero en alemán:
Der Welt ist ein alfajor!! (creo q se escribe así)

Paula, la malvada dijo...

Eric por el mundo...


besooo

:D

Tomás Münzer dijo...

El mundo es un pañuelo (frase trillada si als hay :P)...

Eric dijo...

Bel: Gracias por el aguante! La verdad que sí, la vida parecía una comedia de enredos en aquel entonces.

Cris: me había olvidado de esa propaganda, qué recuerdo! Es verdad, algo de eso había. Y sin darte cuenta, auqnue no todavía, diste en la tecla de algo que viene más adelante...

Ezequiel: El Facebook me da un poco de miedo. Tener ahí "a la vista" los vínculos entre toda esa gente, es de alguna manera abolir el azar, no? Preferiría que las redes fueran invisibles, la verdad.

Figo: Ah, sí, en los noventa yo ya era famoso... tremendo!!

Paula: Un beso y gracias a vos! Fuerza!!

Lord Khyron: Es una gran ciudad en todo sentido, Berlín. Y por supuesto: Die Welt ist ein alfajor!!

Paula: Así es, Eric llevando su espíritu nómade a todas partes...

Tomás: Claro, no por trillada es menos cierta.

Marianita dijo...

nnnnnnaaaaaaa, no te puede pasar algo así. increíble.

Opinologa autorizada dijo...

VAMOS HOMBRE, CUENTE MAS, QUE O NO CUENTA O CUENTA ASI DE POQUITO

Angie dijo...

ah bueno bueno bueno esta es amiga de daniela y paro acá. bueno bueno.
berlin me encanta encanta es la ciudad donde todo puede pasar...

kika dijo...

Y así aparece Hernán en la gira...aura sí! :)

Mar dijo...

Pero al final te vas de acá y terminás encontrando a todos (o sus fantasmas) alla!! Era como darse un paseo por Ballester, nomás!!
Ya lo diría Mafalda: "El mundo es un pañuelo... y estamos todos sonados"!!
Besos!

Natalia Alabel dijo...

Muy buen post. Me gustó.

Santiago dijo...

Hola, Hablaste de Berlin y no pude menos que dejar mi impresion.
Fui en esa epoca, en donde la ciudad se estaba levantando, de cara a una nueva era.
Fuimos con mi viejo, a buscar nuestro pasado. El que la guerra devasto y desunio.
Luego volvi, pero por otros motivos, y como tu amigo, hube de regresar a hacerme cargo de responsabilidades asumidas. Por un momento, crei estar ahi, y que el tiempo se habia detenido.
Me gusto mucho.
Saludos.

Paula (Bera) dijo...

Hola Eric!!
Qué bueno!! Acabo de encontrar amigos por tus lares!!
Con respecto al post, me trajiste recuerdos de cuando cayó el muro. Y estuviste ahí, a mano con la historia.
La despedida con Diego me llegó, todo lo que es sensible, me hace sonar!! Pero menos mal que se reencontraron, al menos and por acá.
Lo de Clara me sorprendió. No puedo creer que conociera a Hernán, pero también a vos.
Esto se pone intrigante, y me carcome la curiosidad, porque ya dijiste que la viste y está separada!!
Espero el próximo post!!

Gracias por todo, estoy de a poquito, y empecé con amigos!!
Besos bien grandes!

Eric dijo...

Marianita: Viste? Era la magia de la convertibilidad...

Opinóloga: Hoy avanzamos un pasito más, de a poco...

Angie: "La ciudad donde todo puede pasar". Eso mismo pensé yo.

Kika: Tenía que aparecer tarde o temprano, no?

Mar: Para mí son sus fantasmas! Me encantó esa explicación.

Natalia: Gracias!!

Santiago: Qué viaje debe haber sido ese, en busca del pasado, no? Me dio intriga tu historia. La verdad es que esa época fue muy especial en Berlín.

Paula: Qué alegría tenerte de nuevo por acá! Viste cómo uno se encuentra amigos por todas partes? Conozco la sensación. La verdad que esa despedida fue triste, sí... Pero tengo que contar algo más adelante.
UN abrazo grande!