sábado 13 de junio de 2009

La apuesta fallida

La columna de Ava Gardner

Esa noche decidimos apostar con las chicas que nos encararíamos 5 muchachos cada una (con beso incluído, claro) aprovechando la soltería generalizada.


Como una buena dama, jamás había hecho algo semejante, pero no veía nada de malo con probar.Una vez en el boliche, caminábamos hacia la barra, una detrás de la otra. Ellas tenían que escuchar mis quejidos respecto a la música, pero estaban acostumbradas.


De repente, a poca distancia divisé a un muchacho que me pareció atractivo, tenía el pelo rubio, largo, cara de niño, pero cuerpo de hombre. Pensé que no sería una mala idea comenzar con aquel, pero recién habíamos llegado, así que giré para seguir con las muchachas hacia la barra.
Había muchísima gente así que me costaba caminar, eso me llenaba de fastidio.
Alguien me tomó de la mano para alejarme del tumulto (y de mis amigas). Era él. El mismo muchacho al que le había echado el ojo. Era todavía más alto de lo que parecía. Y su rostro me resultaba demasiado familiar.

-Hola - llegó a decirme, con resolución.

Yo, que empecé a mirar a los costados, haciéndome la idiota, pensé: "Bueno, me saludó pero no significa nada... si, cuenta" y le dí un beso sin pensar o decir nada. Él besaba muy bien.

Al cabo de algunos segundos, me alejé y ruborizada a más no poder y sin mirarlo, giré para continuar mi camino. Pero él todavía me sostenía la mano y me retuvo.

-No, esperá - y se rió- ahora te quedás acá.

No pude evitar reírme y sentir una tremenda incomodidad.


Nos presentamos como corresponde y hablamos un rato de las típicas estupideces, así como a qué escuelas íbamos, qué actividades hacíamos y qué música escuchábamos.
Mi rostro se deformó un poco al escuchar que le gustaba la cumbia. No era el tipo.
Yo negaba con la cabeza constantemente ante los nombres de bandas que parecían gustarle, hasta que dijo:


- Pero también me gustan los Beatles, eh?.

Tomé aire. Quería volver con mis amigas, o ir por el segundo muchacho. Lo cierto es que quería un vodka con limón. Pero él hizo la única artimaña que podía detenerme. Me dio un beso. Y sí, besaba muy bien.

- ¿Nos sentamos? - me susurró.

Y fuimos al patio. Se sentó en una silla. Había una sola. Me sonrió. Yo miré para un costado, luego para el otro, sobreactuando mi desconcierto ante la única silla. Él se rió por la payasada. Y me senté a upa suyo.


En ese momento tuve que aguantarme la risa, por haber notado su tremendo parecido con uno de los hermanos "Hanson", el del medio, que cantaba "Mmmbop", hit que se escuchaba por doquier. De ahí venía el rostro familiar.

- Así que básquet... - dije yo.

Él jugaba en un club lanusense y entrenaba casi todos los días. Estuve a punto de hacer el comentario trilladísimo respecto a su altura, pero me ahorré el papelón. Y le dí otro beso.

Al cabo de unas cuantas horas, me crucé con una de las chicas en la barra. Se lo presenté. Los dos se rieron y se saludaron como personas que ya se conocían.

- Él juega al básquet en el mismo club que mi hermana, donde jugaba yo antes... - me dijo mi amiga - Ah... y perdiste... - acotó, refiriéndose a la apuesta de los 5 muchachos.
Y era cierto, me había quedado toda la noche con el mismo.

Nos encontramos dos días más tarde a un par de cuadras de mi casa, el salía del club y yo del colegio. Le gustaba mi uniforme. Pícaro.

Nos habremos visto una vez más esa semana. Hasta que el viernes a la tarde, a la hora acordada, no apareció. En aquel entonces no había mensaje de texto que armonizara la situación.
Al día siguiente me llamó un par de veces, pero yo no lo atendí ni le devolví el llamado. ¿Plantarme? ¿A mí?


A la noche salí con las chicas, mi rostro se convirtió en total indiferencia cuando de repente, lo crucé. Me agarró un brazo. Me quise soltar.

- Te estuve llamando... ayer no fui porque... -

Lo miré enojadísima. Pero ese gesto se retiró sin chistar de mi cara cuando ví que el otro brazo (el que no me sostenía) estaba enyesado.

- ... en el entrenamiento me caí y me hice mierda... no tenía forma de avisarte.

Catarata de culpa.
Y volvimos a comenzar.

16 comentarios:

Eric dijo...

Por suerte, la vuelta de nuestra columnista nos salva del bajón de ayer...

Lo que me quedó picando especialmente cuando terminé de leer el relato, fue por qué yo jamás me habré cruzado en medio de una apuesta semejante??

bel! dijo...

Jajaja, seguro?

Nosotras no hacíamos apuestas con hombres, si no que a ver quién aguantaba tomando más tequilas antes de quebrarse... Yo llegué hasta los 5 no más!

Pero lo de Ava, mortal! Que sería de la raza humana sin la culpa??


Abraxo!

Eric dijo...

Que yo sepa, nunca fui objeto de ninguna apuesta similar...

En cuanto a la culpa, yo circunscribiría la pregunta: ¿Qué sería del psicoanálisis sin ella?

Figo dijo...

me quiero imaginar tu rostro cuando viste el brazo y la actuación cuasi dramatica que estabas por llevar se vio trunca...

y lo de las apuestas...segun me dijeron alguna que otra mina que se acercó a mi con sorprendente facilidad se debió a una de esas cosas...y no me gustó mucho a decir verdad

Ava Gardner dijo...

Eric: Nunca se sabe, tal vez lo fuiste y no te enteraste.
Este flaco nunca se enteró (salimos durante un tiempo, y siempre creyó que yo lo había besado por "enamoramiento a primera vista" JA! iluso!)

Bel: Que yo recuerde, fue la única vez que hicimos una apuesta de ese estilo. Yo evito apostar porque pierdo seguido. Solo apuesto ante eventos futbolísticos (y todavía me deben unas cuantas cervezas).

Qué sería de la raza humana sin el psicoanálisis? Esa sería mi pregunta, aunque nunca hice terapia, me psicoanalizo a mi misma (y así estoy).

Figo: Ay, me sentí pésimo. A partir de eso momento, cada vez que alguien (amigos, parejas, lo que sea) llegan un toque tarde, ya pienso lo peor...

¿Te sentiste un objeto? ¿Te sentiste usado, Figo?

Marianita dijo...

pará Ava, yo hice apuestas semejantes con mis amigas después de una ruptura de corazón importante. y de heco, lo disfruté. el intercambio de roles.

alma dijo...

Pobre, a todos nos pasa alguna vez eso..
Saludos!
Alma.-

Natalia Alabel dijo...

Tonces la historia con Hanson boy continúa? quiero saber más!

Figo dijo...

y si, un poquito la verdad....

pero bueno la pase bien en ese momento, cuando me entere me molesto pero ya habia pasado un tiempo

Lin dijo...

Tuve un enamoramiento por Taylor Hanson. Pero era muuuy chica! jajaja
Los Beatles se han usado para justificar cada desastre...

Ava Gardner dijo...

Lo más interesante de esta relación fue el comienzo, después se tornó sosa, como todos los noviazgos adolescentes.
Después de casi dos años, nos reencontramos al poco tiempo que el potro Rodrigo había estirado la pata, y él se enojó conmigo porque le conté la anécdota que me "involucraba".
Después de un par de años nos encontramos otra vez... y a veces lo cruzo.

Ava Gardner dijo...

Eric, recordame no escribir más posts a pedido de Diega.
El guacho ni comentó.

Lord Khyron dijo...

Una vez en un boliche estaba en una especie de escenario y vino una chica y me preguntó si me podía dar un beso, a lo que respondí que sí, me dió uno en la mejilla y se fué. Nunca entendí porqué lo hizo hasta ahora, aunque sospechaba. Si, fuí parte de una apuesta....y yo que pensé que lo había hecho porque era muy lindo.....

Minerva dijo...

Ava, yo tenía un novio IGUAl al Hanson del medio, no será el mismo no? XP

Diega dijo...

perdoname ava!
tuve torneo de magik este fin de semana y no me estuve conectando hasta hoy
me encanto tu post
desde aca me ofresco para cualquier apuesta que quieran hacer sobre mi persona

Anónimo dijo...

Me sumo al ofrecimiento de diega...
Pero con Z. Yo me ofrezco.

Muy buen post