miércoles 10 de junio de 2009

La villa

La villa, desde que yo era chico, era lo que estaba afuera de Ballester. De un lado la villa, del otro la capital. Al principio era la zona pobre, adonde iba a parar la gente que no tenía trabajo. Yo me la imaginaba como algunas ciudades chicas de la costa, con las casas bajas y calles de tierra o grava, por donde pasaba un perro de vez en cuando. Pero después me enteré de que no era así: Según se contaba en el barrio, ni la policía entraba. Todos los delitos, robos o asesinatos que se cometían en Ballester terminaban en la villa de Suárez o en la de San Martín, donde moría cualquier investigación. Entonces yo me preguntaba cómo podía ser que vivieran ahí las mujeres que trabajaban haciendo limpieza, como Noemí en mi casa, que venía con su hija de cuatro, o Adela en la de Diego, y eran honestas y nos cuidaban desde chicos y no robaban nada. La respuesta era que vivían cerca de la villa, pero no en la villa misma. Todo eso pensé hasta un instante antes de que nos encañonaran. Después, nada.

-Bajala –dijo Alito.

El pibe nos miró fijo.

-¿Por qué?

-Son amigos.

-¿Y qué?

-Bajala, boludo, no jodás.

Es mentira que, unos segundos antes de morir, la vida entera te desfila por en frente de los ojos. Lo único que yo tenía, a lo sumo, era la noción un poco vaga de las cosas que quedaban inconclusas. Todos los caminos, las búsquedas, los aprendizajes, en el fondo no conducían a nada. Nunca iba a saber si yo tenía talento para algo, si me iba a enamorar de vuelta, si tendría hijos, si la había pegado en algo. Las cosas no tenían ningún sentido. Pero no.

-¿Para qué los trajiste acá? –preguntó después de bajar el arma.

Se llamaba Luis.

Guardó la pistola debajo del elástico del pantalón de jogging. Lo habíamos encontrado en una casa de material, con techo de chapa y una sola ventana pequeña –de vidrio repartido, como las de los chalets que había en la calle La Paz de Ballester–, a través de la cual nos había visto llegar. Estaba nervioso, como si lo hubieran descubierto en medio de algo.

-Pelotudo –insistió–. Sos un pelotudo, vos.

Se agarraba la cabeza con las manos.

Al lado mío, Diego susurró:

-El reloj.

Miré la muñeca de Luis. Lo reconocí en seguida. Era el Mistral que Hernán llevaba puesto la noche en que lo vi por última vez.

-Venimos a buscar a un amigo –dijo–. Estuvo hace dos noches. ¿Vos sabés algo?

-¿Qué vino a hacer, acá?

Alito señaló la casa. Desde adentro se escuchaba el sonido de un televisor encendido.

-Quería comprar. Un tipo flaco, alto... de camisa blanca. Es un buen cliente. ¿Lo ubicás?

-Comprame vos –lo apuró Luis–. Tengo bastante, acá.

Alito nos miró como pidiendo disculpas.

-¿Cuánto tenés?

Negociaron un rato.

-Bancá –dijo Luis.

Se metió en la casa. Dejó la puerta entreabierta. La casa era un desorden. No había nadie más. En la tele se veía el episodio de los Simpsons en el que Bart le vende su alma a Milhouse.

Le conté a Alito del reloj. Él sacudió la cabeza.

-No puedo hacer nada más.

Luis volvió con algo envuelto en papel metalizado. Hicieron el intercambio. Alito le apretó unos billetes en la mano.

-Nos vamos –dijo.

Abrí la boca para decir algo. Después la volví a cerrar. Luis se metió en su casa. Nos dirigió una última mirada de desconfianza, y nada más. Cuando nos dimos vuelta, cuatro o cinco chicos que habían estado observando la escena se dispersaron por la callejuela de barro. Caminamos sin decir nada. Nos cruzamos con un afilador en bicicleta, dos chicas de guardapolvos blanco, un cartonero. Al rato se nos acercó un chico de diez o doce años.

-¿Ustedes buscan a su amigo? -dijo- Yo sé qué pasó.

28 comentarios:

Eric dijo...

Un poco tarde, se está haciendo costmbre esto de postear al mediodía... Mañana, a continuación.

Opinologa autorizada dijo...

Justo pasaban el capitulo de Bart vendiendo el alma, en el momento en que estas con un dealear pagando merca en la villa y con un amigo desaparecido... que fea coincidencia!

Igual lo que mas me interesa es: que te tenia que contar Diego??

Eric dijo...

Me lo contó después de estos sucesos. Pero otra vez Diego me roba protagonismo! Mi narcisismo está un poco herido...

Lord Khyron dijo...

La cantidad de pesadillas que tengo de que me roban en una villa es indescriptible. Es una de las peores sensaciones de mi vida.

Directora de Orquesta dijo...

Y DIEGO????????

Estoy tentada a pedir que intervenga Diega y te cague el posteo de mañana

Ava Gardner dijo...

Me mató lo del capítulo de los Simpson.
Mirá que observador resultó Diega... fijarse en el reloj.
Pero no te roba el protagonismo!!
Tampoco creo en eso de que la vida pasa por delante de tus ojos cuando estás al borde de la muerte.
Lo qué sí debe quedar es una resaca amarga de las cosas que no se vivieron. Pero resaca que se siente luego de la situación límite, cuando estamos a salvo.
Me gustó más cómo lo explicaste vos, igual.

Diega dijo...

dire no le cago el posteo aca porque despues se pone insoportable, pero si queres te cuento como sigue por mail

Ezequiel R. dijo...

Ese capítulo de los Simpsons es del 95, así que calculo que esto transcurrió en el 96, quizás 97. Qué bien, necesitaba tener una referencia temporaria.

¿Lo del reloj habrá sido una manera de comprar merca sin tener plata?

Minerva dijo...

Ya, se enamoró de una lugareña y no lo sacan más (igual ahora que lo pienso, rara combinación Hernán-Villa, me recuerda a la perfecta polaridad pero al mismo tiempo la buena comunicación que existe entre los jóvenes ricos de Río de Janeiro y las favellas)

Bueno, el parentesis se extendió.

Minerva dijo...

"buena comunicación" entrecomillado xq la merca siempre hace de mediadora

Gran Lady dijo...

Merca, un amigo perdido, la villa... no veo de qué forma esto pueda terminar bien.

Tomás Münzer dijo...

Y Hernán había vendido su alma a un Alito-Milhouse...

A ver qué dice este pibito mañana, está buena esta secuela, mucho suspenso... los demás no sean impacientes che, que Eric está creando el clima, saludos.

Eric dijo...

Lord Khyron: Tal cual. Es una sensación de extrema sordidez. Me faltaron las palabras para describirlo.

Dire: Se lo tengo terminantemente prohibido desde que me cagó el post del embarazo.

Ava: Me alegro, mucho, de que digas eso... mi ego no permitiría que Diega me robe el protagonismo. Para eso, que se abra él su propio blog.
Lo de la "resaca" me parece una muy buena descripción. Por suerte no me pasó muchas veces más, pero tuve algunas de esas experiencias en que creés que te podés morir, y no. Es horrible, y al mismo tiempo uno lo toma con relativa tranquilidad. Alguna vez, después de tanto amague, va a ir en serio. Pero espero que sea dentro de mucho tiempo.

Diega: En privado contá lo que quieras. Pero en público, por favor, no.

Ezequiel: Muy precisa la aclaración. Ese capitulo que era repetido en aquel entonces. Esto, si mal no recuerdo, sucedió en el 98. Pero me diste una excelente idea. A partir de ahora, voy a intentar fechar los posts.

Minerva: No conocía el caso de las favelas, pero acá me consta que existe una conexión similar. Los extremos se tocan, no?

Gran Lady: Venía jodida la mano... por lo menos estamos acá para contarlo.

Tomás: Muchas gracias por los paños fríos! Va despacito, pero creo que así es como debe ser... Lo de Diega llega pronto, igual.

Minerva dijo...

Ja, escribí faveLla. Las influencias de la gran tienda chilena me condenan.

Eric dijo...

Ja!!! Lo más gracioso es que lo leí y ni me di cuenta...

Angie dijo...

Eric, lo tuyo ya es maldad. dejarnos en vilo así.

el capitulo que bart vende el alma es re triste, yo me acuerdo del pobre bart tratando de remar solito sin su alma. pobre.

Directora de Orquesta dijo...

Diego, escribime en caracter de urgencia.

Genial! esto es como tener un infiltrado entre los guionistas de Lost

Paula (Bera) dijo...

Esto ya me enojó!!!
No vale, che!!
No podés cortar en lo mejor.
Nunca anduve en esa villa, aclaro que no era de gusto que me metía, ni por hacer turismo ni nada!! En una época, trabajé en gestoría y me tocaban titulares de esas zonas, y como era pendeja, ni idea dónde me metía. Tuve suerte.
Como uds, pero la diferencia era que estaban con ese vendedor roñoso, y corrían riesgos de meterse en medio de algún ajuste de cuentas.
Si el reloj estaba en manos de ese traficante, seguramente lo puso Hernán como garantía de algo.
Pero de qué???
Ufaaaaaaaa!!!
Al menos me distraés haciéndome enchinchar, jajaajaja.
Sos malo, Eric, muy malo.

Lo de Bart, me encantó. Amo los Simpson. Y los veo 500 veces si los dan.
Y Feinmann, será que las veces que lo escuché dijo cosas que no coincidía con mi modo de pensar.

Besos nene malo!!

bel! dijo...

Nooooo!

Es eterno y saiempre dejás una intriga más grande!
Creo que es injusto!

Jajaja


Abraxo!

alma dijo...

que intriga!! primera vez que paso..pero voy a volver a ver como se resuelve este misterio..
saludos!
Alma.-

Natalia Alabel dijo...

Los Noventa cada vez mejor. El post anterior me pareció un lujo.

Lin dijo...

Haceme el favor de copiar y pegar el primer párrafo del comment que dejé ayer porque aplica hoy también.

Los simpsons! no me acuerdo en qué post fue que había pasado lo mismo, un capítulo en el fondo de una escena.. en q post fue?

Santiago dijo...

Bueno, parece que al menos alguien sabe qué le pasó a tu amigo.
Aunque me da mala espina, jaja.
La otra tarde vi una película de tres amigos en Amsterdam, y había una banda de niñitos delincuentes, que se dedicaban a robar a diestra y siniestra. Estuvieron en el museo de la tortura, luego muestran al amigo degollado, etc.
Este post, me recordó a esa película, jaja. Aunque se que Hernán está vivo, lo que pasaron por él, habla muy bien de uds.
Ojalá se los haya reconocido siempre.
Un abrazo.

Eric dijo...

Angie: Che, no soy malo... es que no puedo escribir más por día, si no lo haría!

Dire: Te escribió al final?

Paula: Sí, hay lugares donde no conviene meterse si uno no conoce. Alito era un buen guía en el sentido de que con él, al menos, nos sentíamos un poco protegidos. Lo conocían y conocía más o menos a todos. Pero al final, la cosa no terminó bien...
Los Simpsons, sí, son lo mássss

Bel: Perdón! Dirás lo mismo del post de hoy?

Alma: Bienvenida! Me alegro de que te haya gustado!!

Natalia: Tante grazie! (se dirá así). Lástima que no siempre salen como el martes...

Lin: No recuerdo ya en qué post fue... Pasó hace mucho! Sí me acuerdo de que yo mencionaba un episodio de Los Simpsons y vos me hiciste la oportuna aclaración de que convenía decir de qué capítulo se trataba... como verás, lo tengo muy en cuenta!

Santiago: Será Hostel esa película?? Creo que sí! Aunque no es de mis preferidas, me gusta mucho el cine de terror. Y me hubiera encantado vivir una película de terror. Asi que de alguna manera, cumplí mi sueño.
Un abrazo!

Santiago dijo...

Voy a leer la continuación de esta apasionante historia, pero antes quería confirmarte que la película se llama "Hostel".
La vi muy por encima, no me gustó mucho, aunque Tarantino la haya producido, pero me quedaron imagenes en mi retina y no me preguntes por qué, los asocio a uds.
Aunque creo que es por las aventuras que vivieron,jaja.
Un abrazo.

Eric dijo...

Ah, sí, esa película es bastante brutal... no me pareció muy buena tampoco, sólo me llamó la atención lo cruel que eran algunas imágenes. La segunda parte es un poco mejor, pero en la misma línea de la primera.
abrazo!

Lin dijo...

Me acordé!

http://decadadelnoventa.blogspot.com/2008/12/el-evatest.html

definitivamente, los simpsons siempre en el lugar adecuado, en el momento adecuado..

Eric dijo...

Jaaa! Tenés mejor memoria que yo!
Igual, defintivamente, lo de los Simpsons te lo debo a vos! Cada vez que los menciono o pienso en mencionarlos, no puedo evitar acordarme de tu comentario.