El cable



Mis primos, que vivían en capital, tenían VCC (Video Cable Comunicación) con diez o quince canales más. Siempre los envidié por eso, hasta que se inauguró un proveedor de cable en Villa Ballester. Se llamaba BCC (Ballester Cable Color) y la planta transmisora era una casa reciclada que quedaba a la vuelta de la mía. La grilla de canales era más modesta. Había dos de películas, el cuatro y el cinco, donde pasaban VHS a partir de las cuatro y las cinco de la tarde respectivamente. Los otros dos eran la Tve y la Rai.
Con el tiempo la programación se fue ampliando. Llegaron Tv Quality, que era como La Aventura del Hombre las veinticuatro horas del día, 365 Cine, donde pasaban películas eróticas los sábados a la noche, Much Music y Space. Para entonces, la casa reciclada había añadido a sus dominios la casa de al lado, y el proveedor de cable había cambiado su nombre a Telecable Ballester. La revista, que hasta ese momento era un par de hojas mimeografiadas, se había transformado en un compendio de publicidad barrial. Apareció un nuevo género televisivo: el noticiero local, con el infaltable helecho de fondo.
En uno o dos años, alrededor de 1993, la cantidad de canales se multiplicó. Eran más de treinta, una enormidad. Muchos se transmitían desde algún lugar de Centroamérica o Estados Unidos, como Cartoon Network, Tnt, Mtv y HBO Olé. Los videoclubes, que habían explotado en los ochenta, empezaron a sufrir la expansión del cable. El panorama de techos y terrazas también se transformó: habían menos antenas, pero los postes de luz, con sus cables tendidos hacia todas partes, parecían un sistema nervioso central. En algún momento, Telecable Ballester se transformó en Multicanal. Cablevisión también había entrado a competir en la zona.
La primera central de BCC volvió a ser una casa de familia unos años atrás. El otro día pasé. En el techo hay una antena de DirecTv.

5 comentarios:

Lic_jasper dijo...

Siempre compare el avance del cable por sobre los videoclubes, como el avance de la internet (banda ancha, wifi, como sea) por sobre los locutorios y los videojuegos.
Mi abuelo fue orgulloso socio de la primera hora de VCC...
Hoy me cuelgo del cable y no me averguenza decirlo: Ellos me rompen la membrana del edificio, yo les usurpo de la caja directo, no le afano a nadie :P
Que lindo es volver por aca!
Un abrazo!

Natalia Alabel dijo...

Hola Jasper!

Este post me hizo acordar a ese capítulo de Los Simpsons, cuando llega el cable a Springfield.

Anónimo dijo...

En cierto modo me causó tristecita la ironía de la antena de Direc Tv jajaja. Y más me la causan los propietarios de video clubes, poblecitos che.

Mario dijo...

Creo que con el desarrollo de nuevas tecnologias también van a ir cambiando ciertas tradiciones y de esta manera se irá modificando algunas costumbres nuestras. A mi me gusta mucho viajar y ver las sociedades de varias partes del mundo y de que forma se relacionan. Para ello consigo promociones en vuelos para no tener que pagar mucho dinero.

damianivanoff dijo...

Telecable Ballester...teníamos en casa, pero cuando mis viejos se hicieron socios ya habría unos treinta canales, además de los de aire. Saludos.